Paratraducción: ¿un nuevo producto en el catálogo de los conceptos traductológicos?

La noción de paratraducción no pretende ser ni un «paradigma» ni un «producto» más que se oferta como «nuevo» dentro del catálogo de conceptos traductológicos que se ha ido forjando en las últimas décadas dentro del «mercado» universitario de la traductología, sino que con ella la Escuela de Vigo pretende más bien dibujar una área paradigmática idónea con vistas a una auténtica renovación del eterno dilema entre teoría universitaria, por un lado, y práctica profesional de la traducción, por otro. Tal pretensión implica, inexorablemente, una apertura epistemológica que permita contemplar las nuevas perspectivas teóricas, didácticas y profesionales que la noción de paratraducción ofrece cuando no se la circunscribe a un marco prefijado de antemano: los paratextos. Por supuesto que hay afinidad entre traducción y paratextualidad, pero definir la noción de paratraducción como, simplemente, el término que hace referencia al estudio de la traducción de los paratextos no es suficiente porque tan sólo supondría una ampliación del corpus textual objeto de la mirada traductológica sin llegar a suscitar una nueva teorización aplicable al ejercicio cotidiano de la traducción profesional.

En la era digital de la información, los profesionales de la traducción son cada día más conscientes de que la concepción y regulación de sentido de cualquier texto varía en función de sus paratextos, es decir, en función de un determinado conjunto de unidades verbales, icónicas, entidades iconotextuales o diferentes producciones materiales que al mismo tiempo que presentan e introducen el texto, dentro del espacio material del texto lo rodean, envuelven o acompañan (los peritextos) y, fuera del espacio material del texto, hacen referencia a él prolongándolo en otros espacios externos físicos y sociales virtualmente ilimitados (los epitextos). Traducir desde la paratraducción implica empezar a plantearse, muy seriamente, que las nuevas producciones paratextuales presentes en los nuevos encargos de traducción exigen una nueva forma de traducir: la «paratraducción». El estudio pormenorizado de las entidades iconotextuales, el mínimo análisis de las producciones verbales, icónicas, verbo-icónicas y materiales que rodean, envuelven, acompañan, introducen, presentan y prolongan el texto de un encargo de traducción impusieron la creación de la nueva noción de paratraducción. Se necesitaba un nuevo término traductológico para llamar la atención sobre la traducción de lo que, hasta entonces, se había quedado en un segundo plano en traductología: los paratextos.

El término de paratraducción, tal y como lo teorizamos en la Universidade de Vigo desde que creamos el Grupo de Investigación Traducción & Paratraducción (T&P) en 2005, ha ido encontrando su aplicación metodológica en tres niveles:

  • un nivel empírico centrado en analizar los elementos paratextuales, verbales y no verbales, provenientes de códigos semióticos como el visual y el auditivo, ligados al texto objeto de traducción, así como las estrategias de traducción específicas que requieren dichos elementos paratextuales;
  • un nivel sociológico centrado en estudiar los agentes, las normas, los procedimientos y las instituciones relacionadas con el proceso traductivo y todas las fases desarrolladas en el mismo;
  • un nivel discursivo centrado en reflexionar sobre los discursos que sobre la traducción guían su funcionamiento, la conceptualizan y aseguran su papel en la sociedad.

Evidentemente no es nada nuevo estudiar estos fenómenos. La novedad de pensar la paratraducción reside en intentar describir lo que une los tres niveles anteriormente mencionados, con el fin de estructurar un posicionamiento metodológico común situado en la periferia de la traducción, concretamente en los umbrales de la traducción o, dicho de otro modo, en los márgenes de la traducción, y, sobre todo, al margen de la traducción, siempre atento a todo lo que influye o determina el proceso de traducción y que escapa a los esquemas tradicionales de lectura adaptados por la traductología tradicional basada en el texto traducido olvidando, con demasiada frecuencia, la paratextualidad. Desde la perspectiva de instauración de un nuevo pensamiento liminar en traducción, la noción de paratraducción recuerda, en la era digital de la traducción automática y las memorias de traducción, que la traducción no es sólo translatio sino también, y sobre todo, traductio.

Resulta fundamental empezar a desmarginalizar el margen en los procesos traducidos. Aceptar una ética del umbral que guíe la práctica traductiva. Saber quedarse en el umbral sin hacer de él un mero preliminar del paso, de la transferencia, de una lengua a otra, de una cultura a otra. Porque la espera no define el umbral como tampoco la función, el skopos o el querer decir nada dicen sobre la verdad del traducir. Estos últimos términos de la teoría funcionalista, tan traídos, por activa y por pasiva, en el mercado de la didáctica de la traducción, han sido, son y seguirán siendo útiles, quizás, para fines pedagógicos, pero no dicen nada sobre la naturaleza del fenómeno de traducir.

Desde el Grupo T&P se ha repetido, hasta la saciedad, que la función esencial de los paratextos en traducción es hacer posible la existencia del texto traducido al que acompañan, rodean, envuelven, introducen, presentan y prolongan en el mundo editorial (ya sea en papel o en pantalla). Cuando se dice que «el texto no puede existir por sí solo», no se hace referencia en absoluto al «contexto» o a la «situación comunicativa» presentes, obviamente, en todo acto de cultura siempre implícito en la traducción. Se quiere decir, simple y llanamente, que no puede haber texto traducido sin sus correspondientes paratextos paratraducidos. La Escuela de Vigo insiste, una y otra vez, en la sentencia que Genette expresa muy claramente en sus publicaciones dedicadas al paratexto: sin paratexto, el texto no existe. Un texto sin su paratexto es invisible porque no existe en el mundo editorial. De ahí la sempiterna insistencia del Grupo T&P en la indisoluble unión que existe siempre entre el texto y su(s) paratexto(s) correspondiente(s), magistralmente expresada por Gérard Genette en esta frase simbólica: «Y si el texto sin paratexto es a veces como un elefante sin cornaca, potencia ineficaz, el paratexto sin su texto es como un cornaca sin elefante, necia ostentación». Con la tan traída metáfora del elefante y su cornaca, el Grupo T&P tan sólo quiere insistir en la indisoluble ligazón que debe existir siempre entre texto y paratexto, entre traducción y paratraducción: un texto traducido sin su(s) correspondiente(s) paratexto(s) paratraducido(s) es como un elefante sin cornaca, es decir «potencia debilitada» porque por mucho que el texto haya sido brillantemente traducido, al no existir en el mundo editorial por carecer de producción paratextual traducida, nadie lo leerá; y un paratexto paratraducido sin su correspondiente texto traducido es como un cornaca sin elefante, es decir espectáculo fatuo que dura lo que dura la campaña publicitaria a bombo y platillo del libro, del DVD o del videojuego que se quiere vender pero que todavía no está listo porque no se ha terminado de traducir su texto. Si las traducciones son productos compuestos de textos (elefantes) y de paratextos (cornacas), olvidar alguno de los dos en los procesos de traducción supone arriesgar, y mucho, el éxito de los mismos. Podría suceder una de estas dos cosas: ¡que el elefante rompa con todo o que el cornaca haga el mayor de los ridículos! Traducción y paratraducción son siempre inseparables, de ahí que a la hora de unir las dos nociones para dar nombre al Grupo de Investigación de Referencia (TI4) de la Universidade de Vigo se haya empleado no la conjunción copulativa «y», sino el signo llamado et en español, esperluette en francés, ampersand en inglés: [&]. Esta grafía moderna del bigrama latino «et» no es propiamente hablando ni una «letra» del alfabeto, ni un signo de puntuación, sino todo un ideograma del trazado original de un lazo, de un nudo, de un dibujo de una cuerda que se anuda: una ligadura. En el Grupo T&P se grafía el signo «&» para representar todo ese sentido simbólico de unión que se desea que exista siempre entre la traducción y la paratraducción: TRADUCCIÓN & PARATRADUCCIÓN (T&P).

Desde que fue creada durante el curso 2004-2005 en la Universidade de Vigo, la noción de paratraducción dentro del ámbito científico de los estudios de traducción está siendo motivo de reflexión teórica, herramienta de aplicación didáctica y metodología práctica en el ejercicio profesional de la traducción y la interpretación.
Para que el futuro alumnado del Doctorado T&P se haga una idea de los índices de impacto que tiene el nuevo término traductológico creado por el Grupo T&P, puede consultar a continuación las bibliografías actualizadas de:

  • Por una parte, todos los impactos alcanzados por la noción de «paratraducción» al aparecer citada en cada una de las 158 publicaciones científicas redactadas en español, gallego, catalán, portugués brasileño, italiano, francés, inglés, alemán, chino, lituano, polaco, ruso y griego por investigadores/as nacionales e internacionales que no pertenecen al Grupo T&P y que han sido recopiladas, hasta la fecha de la última actualización (8/12/2017), en el documento PDF de 19 páginas que lleva por título Biblio_IMPACTOS_Paratrad. (Bibliografía de los impactos científicos de la noción de paratraducción).
    Biblio_IMPACTOS_Paratrad.
  • Por otra parte, en el documento PDF de 50 páginas que lleva por título Biblio_GRUPO_Paratrad. (Bibliografía de las publicaciones del Grupo de Investigación Traducción & Paratraducción [T&P]), se puede consultar y tener acceso a la mayoría de las 394 referencias bibliográficas de las publicaciones del Grupo T&P (17 libros; 66 capítulos de libro; 43 artículos, 16 tesis doctorales, 117 publicaciones audiovisuales y 135 entradas en Blogs de Investigación) editadas hasta la fecha de la última actualización: 8/12/2017.
    Biblio_GRUPO_Paratrad.

J.Y.F.